Lección del Junio: Permítete recibir y recibe sin sentir culpabilidad - Andrea Roa Coach Espiritual

Actualizado: mar 11

Trabaja tu sentido de merecimiento, permítete recibir y recibe sin sentir culpabilidad


Si he tenido una enseñanza importante en los últimos 2 meses y medio viviendo como nómada digital, es la de sentirme merecedora de todo lo bueno sin sentir culpabilidad por ello. Para mí, vivir viajando es literalmente un sueño hecho realidad.


Michelet y yo en el Sky100 de Hong Kong

La cosa está así: todos deseamos una vida de ensueño pero en el fondo dudamos de que esta pueda hacerse realidad. ¿Y por qué será eso?

Porque no nos sentimos merecedores.


Hemos aprendido que para merecer algo, hay que ganárselo, hay que trabajar fuerte, hay que sacrificarse. Sólo así podremos sentirnos merecedores pues de esa forma es que sentiremos que “habremos hecho las cosas bien” y que nos las ganamos.

Error total.


En el momento en que sentí en mi corazón que se abrían las puertas para empezar a vivir como nómada digital, sólo me puse una condición a mi misma. Recordarme siempre que los ingresos económicos que sustentan mi vida no venían de mí, ni de mi trabajo; venían de una fuente infinitamente abundante, y que sólo relajándome es que permitiría que esa fuente infinitamente abundante me hiciera llegar siempre y sin falta todos los recursos que necesito.

En pocas palabras me tenía que recordar siempre mi unidad con Dios y lo merecedora que soy, por defecto, de toda su grandeza y su amor. Para eso tengo que estar atenta a las vocecitas de carencia y preocupación del ego para frenarlas inmediatamente y sanar esas creencias erradas de no-merecimiento que traigo de crianza y de mis ancestros.



Con la gran pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá


Esto no nos lo enseñan en las escuelas, esto no nos lo enseñó la religión; esto lo aprendes directamente en tu corazón, pues el espíritu se encarga de ponerte esa certeza y esa sabiduría todo el tiempo. Y mejor aún, si estás dispuesto a escuchar “de una forma diferente”, entenderás fácilmente la naturaleza de Dios en tu corazón.


Mi invitación con está lección de merecimiento eso simplemente eso: que te sientas merecedor. ¿Qué tal sería que pudieras recibir ilimitadamente sin que te pidieran nada a cambio? sin que te pusieran condiciones?

Sería maravilloso cierto? el sólo pensarlo suena increíble.


Pues déjame decirte que esto no es increíble, es tu realidad; una realidad que nos han tenido oculta por siglos, pero que empieza a cambiar a medida que nosotros mismos hacemos ese cambio de creencias en nosotros mismos.

Ese ha sido mi reto desde que empecé a vivir viajando: dejarme confiar, dejarme guiar, mantenerme en calma para sentir los pasos que tengo que dar primero en mi corazón, mantenerme recordándome el gran respaldo del Amor.


¿Te unes a esta intención? ¿te me unes a este movimiento de merecimiento? Déjame saber aquí abajo en los comentarios y déjame saber qué situación de tu vida está necesitando que simplemente te permitas sentirte merecedor(a) de ello.


Con amor,

Andrea



475 vistas7 comentarios